Lenín Lara Calderón

Docente Investigador

Ordenamiento territorial y gestión de riesgo

El riesgo al desastre es una condición intrínseca que al no ser intervenida o mitigada por el ser humano anuncia un nivel de impacto físico, social y económico que, en mayor o en menor escala, afectará a una sociedad. Este impacto estará determinado por la intensidad o magnitud de la afectación, y esta, a su vez, por “las condiciones físicas y sociales que contribuyen a la existencia de riesgo en la sociedad” (Narvaez,2009:10). Así, al analizar el riesgo al desastre se identifican amenazas naturales o antrópicas, el nivel de exposición y el grado de vulnerabilidad ante dichas amenazas. La vulnerabilidad aumenta o disminuye en función de factores propios y únicos de las personas, los sistemas y las comunidades, como son sus recursos, su accionar, su organización, su cultura del riesgo, y más.

Uno de los instrumentos más eficaces para la gestión y reducción del riesgo, que no ha sido estudiado a profundidad ni aplicado de manera transversal desde la política pública o desde el actuar comunitario en el Ecuador, es el ordenamiento territorial (OT). El OT tiene la capacidad de influenciar en la gestión del riesgo desde diferentes escalas que empiezan desde lo geográfico, pasando por lo urbano y lo arquitectónico. El OT se construye desde una perspectiva multidimensional y multidisciplinar que necesariamente agrega componentes sociales, económicos, culturales, funcionales, estéticos, tecnológicos, organizacionales, constructivos, entre otros. Así, el OT es un poderoso y complejo instrumento que requiere de la profundización de su concepto, del desarrollo de un conjunto de indicadores, de formas para su evaluación y representación, a fin de comprenderlo, transmitirlo y gestionarlo con una perspectiva de reducción de riesgos y de manera contextualizada a las realidades de cada comunidad en función de sus características específicas. De esta manera, la gestión del riesgo de desastres se puede nutrir de información valiosa que aporte de manera eficaz al manejo de desastres y por ende a la reducción de calamidades.

Por todo lo expuesto, el objetivo principal de este eje temático es el de aportar conceptos, indicadores, formas de evaluación o de representación del OT con una perspectiva de gestión del riesgo de desastres, a fin de evidenciar su potencial aporte, generar la evidencia que permita demandar su exigencia, reclamar su olvido, incidir en la política pública, posicionarlo como un poderoso recurso de las comunidades y, sobre todo, incidir en la reducción de las pérdidas de vida o de afectaciones a la salud física y psicológica en caso de desastre.

Subejes:

  • 1) Ordenamiento territorial y gestión de riesgo: aspectos geográficos y urbanos.
  • 2) Ordenamiento territorial y gestión de riesgo: aspectos arquitectónicos, funcionales y de composición.
  • 3) Ordenamiento territorial y gestión de riesgo: aspectos técnicos, constructivos y tecnológicos.
  • 4) Ordenamiento territorial y gestión de riesgo: aspectos sociales, económicos y culturales.