Byron Simón Baque Solís

Docente Investigador

Infraestructura y servicios urbanos

Las infraestructuras, hace mucho tiempo atrás, dejaron de ser consideradas apenas como elementos que facilitan la vida urbana y pasaron a ser los componentes centrales de las políticas públicas en el proceso de planificación de ciudades y países. Carreteras, aeropuertos, puertos, hospitales, polígonos industriales y agrícolas, se diseñan como auténticos proyectos estratégicos, capaces de sustentar, por sí mismo, no solo la estructura morfológica y la identidad de cada urbe, sino también de inducir su crecimiento, mejorar su mercado laboral y aumentar, en fin, su grado de bienestar. La humanidad enfrenta al Covid-19 y esto ha impactado en nuestra forma de vida, arrastrándonos hacia una crisis económica global, causada por la paralización del funcionamiento y uso de infraestructuras. Sin embargo, se puede entrever a un claro beneficiario: el medio ambiente, que se alivia de forma proporcional a la ralentización del ritmo desenfrenado de la vida humana.

La crisis sanitaria, ha revelado la escasa accesibilidad a los servicios de electricidad, transporte, agua potable y saneamiento (particularmente en los hogares más pobres), a la par de resaltar la importancia de sistemas efectivos de agua y saneamiento, de electricidad y energías renovables, de telecomunicaciones y transporte ecológico para garantizar un bienestar relativo de las personas refugiadas en sus hogares, y como medio para acceder a las infraestructuras de salud. En este sentido, se han replicado varias voces que piden no rescatar sectores como el de los combustibles fósiles, el del turismo de masas y las aerolíneas, que han contribuido a las emergencias climática y ecológica, solicitando, por el contrario, priorizar paquetes de recuperación económica verde que cumplan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y ayuden a gestionar el riesgo.

Así, la producción de infraestructura sostenible es una demanda desde la sociedad civil, y ésta se posiciona como un actor crítico. La infraestructura es el principal motor de la economía, pero también juega un papel vital en la promoción de la salud y la conservación de la biodiversidad. La inversión en infraestructura pública debería, a partir de ahora, proteger a las personas y al planeta, promoviendo la planificación y construcción de infraestructuras sostenibles que nos permitan abordar emergencias sanitarias, ecológicas y climáticas.

Subejes:

  • 1) Gestión de obras civiles, recursos hídricos y desarrollo sustentable.
  • 2) Estudio de la dinámica litoral del perfil costero del ecuador.
  • 3) Gestión y sostenibilidad energética urbana
  • 4) Construcción y gestión de ciudades y territorios sostenibles.